¿Qué sensación genera?
La lavanda huele a tranquilidad.
Su aroma floral, suave y ligeramente herbáceo acompaña momentos de pausa, descanso y autocuidado. Es una invitación a bajar el ritmo y crear un espacio más sereno al final del día.
Lavanda no es solo un aroma. Es un permiso para descansar.
¿Para qué momento usarla?
La lavanda es uno de los aceites esenciales más versátiles para incorporar a una rutina de aromaterapia. Puedes:
- Crear un ambiente de calma.
- Prepararte para el descanso.
- Disfrutar un momento de pausa.
- Acompañar prácticas de respiración, yoga o meditación.
- Crear una atmósfera agradable en dormitorios y espacios de descanso.
Perfil aromático
Floral · suave · herbáceo · ligeramente dulce. Un aroma limpio y reconocible, con una personalidad delicada y envolvente.
Nota aromática: superior
¿Cómo usarla?
Difusión: Añade unas gotas a tu difusor para crear un ambiente suave y relajante.
Uso tópico: Diluir previamente en un aceite vegetal antes de aplicar sobre la piel.
Combina bien con
La lavanda armoniza especialmente bien con aromas cítricos, florales, herbales y amaderados. Prueba con: Bergamota · Limón · Naranja · Hierba Luisa · Romero · Palo de Rosa · Ylang-Ylang
Aprende a usar tus aceites esenciales
¿Quieres conocer más sobre difusión, inhalación, dilución y formas de uso?
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